Supervisión y gestión de personal
En el sector de la limpieza, resulta muy complicado poder llevar un buen control del horario que hace cada trabajador, ya que nuestros clientes están repartidos por toda la geografía de la provincia de Barcelona. Resulta mucho más fácil, cuando se trata de una fábrica y de un solo edificio.
Hace años, colocamos unas fichas en cada cliente, para nuestro Equipo de Especialistas de servicio de limpieza. Cuando entraban en las instalaciones del cliente, pasaban el lector (un aparato bastante aparatoso) y cuando habían finalizado el servicio, lo volvían a pasar. Todos los viernes entregaban el lector en la oficina, se pasaban los datos al Software y se obtenía toda la información del servicio de la semana. Este sistema únicamente se utilizaba para nuestros Especialistas, ya que era totalmente inviable entregar a cada trabajador (limpiadora) un lector, ya que el coste del lector, equivalía a un móvil, con el peligro que perdieran el aparato o que se lo robaran.
Además, aún teniendo la información en nuestro Software, indicando del tiempo empleado en cada cliente, había clientes que negaban la información.
Optamos por instalar también GPS en la flota de vehículos, para controlar el horario de los Especialistas y el tiempo que un vehículo está estacionado en un mismo lugar. Esta aplicación la verdad que nos ha ido muy bien. En todo momento sabemos dónde se encuentra cada furgoneta y además el hecho de verse más controlados los trabajadores, se cumplen más los horarios de fin de la jornada laboral.
Pero seguimos teniendo un hueco importante, para poder controlar diariamente a nuestro personal de limpiadoras. Existen aplicaciones que mandan un aviso al Software de la oficina cuando una trabajadora activa el Start en un cliente, y vuelve a llegar otro aviso cuando pulsa el Stop. Problema, que para ello cada trabajador debería tener un Smartphone con dicha aplicación. Para empezar el trabajador no va a querer poner a disposición para esta gestión su teléfono móvil, por otra parte muchas limpiadoras ni siquiera tienen internet en su móvil, y tampoco lo sabrían utilizar. Para ello la empresa debería hacer entrega a cada trabajador de un Smartphone, cosa totalmente impensable, teniendo en cuenta el coste que eso supondría.
En los clientes grandes, hay aparatos para que fichen sus trabajadores, donde también están fichando nuestro personal, por lo que en estos puntos existe un control perfecto. Pero qué hacer con los clientes pequeños, que supone un 80% de nuestra cartera de clientes? En las Comunidades de Vecinos, hemos conseguido que un vecino le firme a la limpiadora un albarán donde se indica el día, la hora de entrada y la hora de salida. Las Comunidades supone un 50% más de nuestra cartera de clientes, pero queda sin control preciso aproximadamente .un 25% de clientes. Intentamos que los supervisores lleven un control más frecuente de estos clientes, para evitar así posibles anomalías.






































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