El padre de Messi
EL PAPA DE MESI
Llevo años pateando campos de fútbol, de joven casi todos los que frecuentaba jugando eran de tierra, vamos, aquí donde yo vivo y me crie, barrizales… dure poco como jugador porque mi afición por la música y la incompatibilidad de estilo de vida, me paso factura rápido. Superado ese periodo, mi afición me llevo a ser eso, lo que se llaman aficionado, y detrás del Zamora cf. recorrí campos por toda España, ahí ya el 3 tiempo era importante, y vi campos de todo tipo, esta retrospectiva que hago rápida como podéis comprender son casi 40 años, de ser un chavalín con melenas, a ser un señor calvo y barbudo, pero bueno, por no extenderme más, llego a tiempos casi actuales. Empezamos a revivir épocas de juventud, mis hijos se apuntan a jugar al fútbol y como han pasado tantos años a mi ya se me había olvidado todo lo que enreda y adorna este deporte, que es a donde quiero llegar.
Lo primero que comprobé es que esto ya no iba igual, a mí, mi padre no me fue a ver en la vida, pero veo que ahora esto es fundamental y lo entiendo, es mas me parece en principio lo suyo, los tiempos han cambiado y ahora las cosas son diferentes, en el primer club al que llegamos al segundo mes el entrenador dejó de ir a entrenar aduciendo que el club le había ofrecido dinero y no se lo daba y que los padres se metían en lo que hacía y bla bla bla…, implicación poca, e iba por el dinero con lo cual…bueno, la solución, se ofreció un padre a entrenar, tenían seis años, con poco valía, y reconozco que no me pareció mal la idea, es mas fui de los que la apoye y como pude se la hice ver al club, “el padre entrenador”, atentos que esta es la figura del milenio, el padre entrenador de banquillo, no de grada, la figura es padre que entrena al equipo de su hijo. A la temporada siguiente había suspicacias con otros padres… que si al suyo no lo quita…, que si tiene que jugar donde el mío, y claro el segundo padre dijo que él también quería ser entrenador, no lo sabíamos y éramos una cantera de entrenadores, bueno al final los dos consiguieron ser entrenadores, de hecho siguen en el club, pero la historia es que al año siguiente empieza la desbandada, el club debido a la deficiente dirección era un continuo cambio de proyecto, creo recordar que entrenamos en bilingüe y hasta había clases de refuerzo escolar en las instalaciones, todo proyectos muy densos de fundamentación muy dogmáticos pero que se convertían en lo contrario de lo que prometían, con lo cual nosotros también volamos, reconozco que lo único que se salvo ese año es que el entrenador era muy bueno enseñando, con los conceptos muy claros, pero como persona era otra cosa, se creía que había inventado esto, y de esos hay muchos , o sea que alguno de ellos no está en lo cierto….
Con el cambio de aires llega una etapa en la que mis hijos están en equipos diferente y clubs diferentes, sube el numero de padres y de entrenadores, y aquí tengo que reconocer que la cosa mejora sustancialmente el que entrena al mayor es un tío preparado, responsable, justo equitativo y digo todo esto añadiendo que mi hijo será el año que menos a jugado, como es portero, el míster decidió que jugara el otro mucho más, y es discutible pero respetable siempre que se aplique justicia, y lo hacia. El pequeño llego a un equipo que para su categoría estaba bastante igualado y todos tenían un nivel bastante aceptable y el entrenador repartía minutos como veía, estamos hablando de alevines.
Los dos clubs son de base, uno con una organización interna mas estructurada y el otro sin organización, que en el fondo es casi parecido, porque suelen ser comandados por dos o tres como mucho, aquí aparecen ya las figuras del padre directivo que en un principio la veo muy bien, gente con ganas que tiene tiempo y quiere colaborar, el problema viene cuando los intereses reales no son estos, si no los de ser el padre del nuevo Messi, desde la posición del cargo y la confidencialidad, frases como: “este año mi Messi ha hecho el esfuerzo de jugar de central, para el año que viene ya en fútbol 11 lo tienes que recompensar y que juegue de medio centro”, a los tres meses al entrenador “oye, el chico ese que juega al lado del mío destaca mucho hay que esconderlo que nos lo lleva alguno de los gordos…” pequeñas muestras de algo que si me dicen, sin verlo, que existe, no me lo creo, como la ambición de este tipo de gente no tiene medida, desde su posición, sugirió quitar al segundo entrenador y ser el, que ya que tenia que ir a llevar a su Messi, hacía de segundo, ¡había que asegurar el puesto! Os podéis imaginar, el chico tira las faltas, lleva el brazalete, tira los penaltis, etc etc etc.. Como no quiero extenderme lo siguiente fue colocar de entrenador una marioneta para poder manejarlo él todo. Y de todo lo que he vivido esto a sido lo mas repelente, me produce asco, esta miseria intelectual y personal.
Por el camino también nos hemos encontrado gente maravillosa, padres, madres, directivos, etc, que haya estos especímenes no quiere decir que sea lo que abunda, si es verdad que hacen mucho daño, porque juegan con los sentimientos de los niños, pero gracias a dios hay gente que le gusta, y está en las antípodas de gente de este estilo, eso si los que les dan cobertura son igual de repugnantes que ellos.
Este es el motivo por el que hay gente que nos cambiamos de equipos, porque hay padres que están al tanto de lo que pasa y que observan y eso a este tipo de gente les suele molestar, pero que siga molestándoles a ver si acabamos con ellos…
#nosvemosporloscampos
n






































Registro automático