Reglamento financiero de los bancos de Argentina
Desde finales de 1980, los bancos de Argentina se rigen por la Ley de 1977 de Bancos. Argentina se enfrentó a los niveles más altos de la devaluación de la moneda y la inflación en la historia. El sistema financiero fue prácticamente destruido, y los cambios fueron inmediatos. Con el fin de detener la hiperinflación y restablecer la estabilidad macroeconómica del país, el gobierno de Argentina decidió imponer el régimen de convertibilidad a partir del 1 de abril de 1991, consagrado por la Ley de Convertibilidad.
El objetivo de la caja de conversión era garantizar la paridad fija frente al dólar de los EE.UU, el peso argentino se fijó uno por uno con el dólar de EE.UU. Cada cambio en la regulación tiene consecuencias inmediatas y a largo plazo. En cuanto a los efectos a largo plazo, muchos analistas consideran que la crisis financiera de 2001 se generó en parte por la política llevada a cabo por la caja de conversión. La caja de conversión fue la institución justo debajo de la década de 1990, pero fue ineficaz en las circunstancias de los países más desarrollados.
Una innovación importante en la reglamentación a raíz de la crisis de 1991, fue la promulgación en 1992 de la Nueva Carta del Banco Central. La Nueva Carta se considera como el principio de mercado basado en el sistema de reglamentación de los bancos de Argentina, ya que permite la independencia del Banco Central por primera vez después de su creación desde 1936. Argentina presentó los requisitos de capital para riesgos de crédito, lo que implica que la tasa de interés para los préstamos representa una señal para el grado de riesgo al que la institución se enfrenta. Además de los requisitos de capital, Argentina trató de emitir la deuda subordinada como una fracción de los activos totales, pero nunca fue capaz de aplicar este tipo de regulaciones. De conformidad con el sistema básico de reglamentación de los bancos de Argentina tuvo que emitir un pasivo subordinado a un 2% de sus depósitos cada año. Debido a que los bancos de Argentina deben emitir deuda en el mercado, ésta debe proporcionar información sobre el emisor a los deudores y el supervisor principalmente a través de las señales de precios.
Este reglamento se aprobó en 1996 para ser aplicado en 1998, pero debido a la crisis financiera regional nunca se aplicó. Los críticos de la deuda subordinada la definen como un mecanismo de disciplina de mercado que se utiliza con el argumento de que un mercado desarrollado para esta categoría de la deuda no se encuentra en las economías emergentes. En general, el mercado secundario de la deuda subordinada es relativamente poco desarrollado, incluso en las economías exitosas. La lista de mejoras de la normativa bancaria offshore dirigidos a establecer una disciplina de mercado continuó con la creación de una base de datos de los principales deudores del sistema financiero, los bancos de Panamá por ejemplo son existosos en el sentido de cuentas offshore y en el mecanismo bancario como tal. Los deudores han sido considerados por las entidades, como aquellos que tienen préstamos superiores a 200.000 dólares. Cuanta más información tiene sobre el mercado del sistema financiero, mejor puede controlar los riesgos y la evolución del sistema financiero. El seguimiento del mercado es un factor crucial en un sistema de regulación basado en el mercado. La disponibilidad de las bases de datos de la deuda es una prueba de la evolución positiva de los cambios regulatorios en los bancos de Argentina.
Juliana Arango - Bancos de España






































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