Ética periodística en Bolivia; Requiéscat in Pace
Creo y siempre creeré, irrevocablemente, que una de las principales funciones del periodista es de brindar la noticia a la sociedad de manera cabal, exacta, verdadera, completa y libre de cualquier subjetividad personal, puesto que todo el que practica el periodismo, así lo entiendo, debe inevitablemente tener como prioridad personal el bienestar público, respetando así el derecho a estar correctamente informado inherente a todos y cada uno de los habitantes de un país.
El periodista independientemente de su ascendencia cultural u origen étnico debe fundar y apoyar el desarrollo de su labor, al momento de brindar la noticia, en la veracidad y objetividad, dejando de lado cualquier apasionamiento de carácter personal, de tal manera que se preste ese servicio a la sociedad de forma equilibrada, concisa, clara, verosímil y fidedigna.
Es cierto que el periodismo no sólo significa limitarse a comunicar hechos noticiosos, políticos, sociales, deportivos, económicos, científicos, culturales, etc. sino que en un sentido amplio, y en beneficio del conjunto ciudadano, comprende también la crónica, la crítica, la reseña, la entrevista, la noticia de interés humano, el periodismo de investigación, la opinión, el análisis, etc.
Tristemente en Bolivia un gran número de trabajadores de la comunicación olvidan que hay un tiempo y un lugar para todo y sólo se dedican a mezclar lo mencionado arriba, y ya que el país atraviesa hoy momentos cruciales en los que va a decidir su futuro mediante elecciones generales salen sobrando los “periodistas” que olvidan su verdadera responsabilidad para con la sociedad al grado de que unos apoyan abiertamente a un partido político y otros lo censuran decididamente, ambos lados trastocando la información y haciendo acusaciones y “análisis” insignificantes omitiendo la expectación de un pueblo en sentido de que sus medios trabajen en pro de la sociedad toda y no solamente de un grupo o grupos.
No se trata de generalizar superficialmente en torno al accionar de los periodistas en Bolivia pero basta observar a medios que entre privados y “estatales” cínicamente muestran posturas irreconciliables que sólo generan el escepticismo de la sociedad hacia sus medios de comunicación, un cinismo que apaga la capacidad del periodista de ver y sentir las cosas en el contexto humano y noticioso.
Los trabajadores de la comunicación deben pautar su accionar con el objetivo de servir a los más altos intereses del pueblo de manera que puedan llevar la noticia a la sociedad de la manera más veraz posible y no servir a los intereses de una pequeña elite, partido, grupo de “políticos” o nuevas pequeñas elites, partidos o grupos de “políticos” que sólo buscan velar por sus intereses personales detentando el poder lo más que les sea posible, pues el interés social, es cierto, es importante mientras no suprima o menoscabe la dignidad y derechos de cada individuo de la sociedad. Para resumir digamos que el periodista cumple una labor mejor si cuenta con el respeto y credibilidad de su sociedad.
La ética periodística, su equilibrio y la racionalidad, al parecer, han pasado a la historia en el país y ahora un sinnúmero de “periodistas” entre oficialistas y opositores nos llevan a creer definitivamente que la podredumbre de los medios da para largo sin que el ciudadano pueda hacer absolutamente nada excepto desaprobar las prácticas políticas de cada medio (privados y “estatales”) que, olvidan su deber primordial, escudándose en la crítica destructiva ya sea al capitalismo y al neoliberalismo o al socialismo y comunismo instituyen nuevas formas de deshumanización manejando a la opinión pública como simples robots o autómatas programados para pensar a gusto y criterio de los negociantes de la información incrustados en el gobierno y en la oposición que pretenden instaurar a como de lugar una sola realidad, su realidad y una sola visión ignorando que el país es diverso y no responde a un único emblema ni criterio, menos aún a una sola ideología y que su fuerza se basa en la complementariedad de todos sus habitantes, por eso y más sólo resta decir Ética Periodística; descanse en paz.
http://edta.radioteca.net/leer.php/6695440
Noticias ECOS DE TIERRA ADENTRO (EDTA)
Autor: DAVID NORMAN FORONDA


Es cierto la gran mayoríA de los periodistas bolivianos se parcializan con uno u otro bando dejnado de lado la ética profesional.





































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