Cómo alargar la vida de tus mascotas
Los años de vida de los perros dependen mucho de su raza, siendo los más pequeños los más longevos, pudiendo llegar a vivir hasta 20 años, en contraposición a los más grandes, con menor esperanza de vida, que puede ser de solo 8 años. Sea como sea, a todos los amantes de los perros estos años se les hacen muy cortos. ¿A quién no le gustaría que su perro viviera un poco más y en buenas condiciones de salud? Siguiendo estos consejos, al menos habrás hecho todo cuanto estaba en tu mano.
- Procúrale una buena alimentación. Al igual que en las personas, la dieta es un pilar fundamental para una vida llena de salud. Una alimentación con deficiencias puede manifestarse a través de irritaciones en la piel, ojos llorosos y problemas de salud general.
Es importante aprender a leer las etiquetas de los piensos comerciales para asegurarnos de que estamos comprando un pienso de calidad, bien balanceado y hecho con ingredientes aptos para consumo humano a poder ser.
Si decidimos darles de comer comida de casa, debemos tener en cuenta que las necesidades nutricionales de los perros no son las mismas que las nuestras, por lo que aunque creamos que dándole nuestra comida les estamos dando lo mejor, eso no es así, deberemos preparar una dieta especialmente hecha y pensada para ellos. Hay muchos alimentos que los perros no pueden comer, como el chocolate, las uvas o la cebolla, entre otros, que pueden provocarles trastornos digestivos que pueden acabar en problemas serios de salud.
Otro factor fundamental relacionado con la alimentación es la obesidad. Por lo general, los perros con este problema tienen menor esperanza de vida. El veterinario puede informarnos acerca de la cantidad diaria de comida recomendada para la raza y el modo de vida de nuestro perro. Además, siempre debemos asegurarnos de que haga diariamente suficiente ejercicio físico.
- Sigue correctamente el calendario de vacunaciones. No hay excusas, aunque tu perro viva en un piso y creas que no tiene riesgo de coger ninguna enfermedad, es una protección necesaria contra dolencias que pueden resultar mortales. Además, hay algunas que son obligatorias en España y saltarse la norma puede tener como resultado recibir una sanción administrativa.
- Edúcalo adecuadamente. El trabajo de adiestramiento con los perros es fundamental. Algo tan simple como enseñarlo a que acuda a tu llamada puede evitar que se escape o se meta en el tráfico poniendo en riesgo su vida.
- Socialízalo correctamente. Al igual que las personas, los perros son sociales. Cuando aprenden a relacionarse con otros animales y personas viven más felices y relajados. Un perro mal socializado puede desarrollar problemas de comportamiento, miedo y ansiedad, factores que reducen su calidad de vida.
- Ponle el chip. Es obligatorio, pero aun así se encuentran cantidad de perros que no lo tienen. Es la manera más eficaz de evitar la pérdida de perros, que pueden acabar en cualquier parte si los dueños no pueden ser avisados. Este simple gesto puede salvarles la vida.
- Deja al perro en buenas condiciones en tus ausencias. Todo el mundo tiene cosas que hacer fuera de casa, como ir a trabajar o socializarse con otras personas. Nadie debe sentirse mal por eso, simplemente hay que procurar que el perro se quede en las mejores condiciones posibles y dejarle algún tipo de juguete para que se mantenga entretenido durante las ausencias. Un perro aburrido puede desarrollar problemas de comportamiento y empezar a hacer cosas que no debe.
- Esterilización y castración. La esterilización en las perras puede prevenir enfermedades como el cáncer de mama y las infecciones de útero. En los perros, la castración previene la aparición de cáncer de testículos. Estas enfermedades resultan mortales en casi la mitad de los casos.
- Estar alerta ante cambios en el comportamiento. Los perros no pueden hablarnos para contarnos lo que les pasa, por lo que debemos estar especialmente atentos ante cambios en su conducta o en sus hábitos, porque un pequeño problema de salud puede desembocar en uno grande. Si come menos, bebe más agua o sus heces son raras, por ejemplo, no dudes en llevarlo al veterinario. Cuanto antes se ponga solución al problema, mucho mejor.
- Ve a un veterinario que sea de tu total confianza. Además, cambiar continuamente de veterinario es perjudicial. Durante las visitas se crea una relación entre el veterinario y el perro. Cuanto más conozca sobre él, sus hábitos y su historial mejor podrá aconsejarnos sobre lo mejor para él y su vida será mucho más saludable y libre de enfermedades.
- No le des medicamentos humanos. A veces, por ahorrar en medicinas o en veterinario pretendemos solucionar los problemas de salud de los perros con cualquier cosa que tengamos en casa, y puede ser un error fatal. Medicamentos tan comunes para nosotros como el ibuprofeno pueden provocar graves problemas gastrointestinales o incluso resultar tóxicos para ellos.






































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