Me quede superficial, me quede ordinario, me quede trivial.
Acostumbrado al sedentarismo del común, y el conformismo de un mediocre; me siento padecer los años de desolación entregada y voluntaria y la frustración conservada y rendida.
Me siento fastidiado por la vida, por el trabajo, por la gente, por el amor, y por mi mismo.
Quise ser normal, y ahora soy pendenciero de una sociedad consumidora de vicios y actos inmorales; quise ser normal y he traicionado a mi propia esencia, y ahora temo la realidad futura por que soy un indolente e insensible animal.
Si antes era frívolo, ahora soy inerte, la sola insinuación de una lagrima o una sonrisa, es una esperanza para seguir, pero ahora soy normal, y soy triste, y temo llorar, por que no sabré si es por mi, o por quien no está.
Si el problema era actuar como los demás, ya lo hago, y no soy más feliz; si era ser mas común y ordinario, ya lo soy, y sigo aquí; si tenia que sentir el vacío, la incapacidad e impotencia hacia mis propios actos, ya lo siento… y siendo solo un absurdo demás, dejo de ser un por qué, y paso a ser solo un que, indeterminado, sin genero, sin numero y sin vida.
-DIOS VIVO POR TI-
Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=235
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Walter Surmay Bersinger - Valledupar, Colombia
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