La vida de Moisés, líder escogido por dios para la empresa complicada y gigantesca de liberar a su pueblo de la esclavitud, nunca fue fácil. Desde su nacimiento estuvo expuesto a los peligros y solo pudo salvarse gracias a una decisión desesperada de su mamá y a una serie de felices "coincidencias" (así entre comillas, porque parecen ser coincidencias orquestadas por Alguien dueño de un poder superior y sobrenatural) gracias a las cuales es criado y educado como un príncipe de Egipto, el más poderoso imperio de sus tiempos. Moisés estaba destinado a ser líder, legislador, profeta y autor de varios pasajes de la Biblia, pero su horizonte no estaba despejado
Después de variadas circunstancias Moisés vuelve con los suyos y un buen día es llamado para la misión a la cual estaba destinado: libertador de un pueblo sometido a la esclavitud durante más de 400 años. La empresa era de una dificultad extrema por varias razones, pero sobre todo por dos muy importantes: 1. El yugo bajo el cual se encontraba sometidos era superior a toda fuerza humana conocida y 2. Los esclavos no tenían una plena convicción acerca de la necesidad de volver a convertirse en hombres y mujeres libres.
Como si lo anterior fuera poco, Moisés tampoco estaba muy decidido a asumir su responsabilidad y, para convencerlo, Dios debió emplearse a fondo. Moisés quiso evadirse del llamamiento esbozando al menos cinco objeciones:
- 1. Se consideraba poco importante para asumir la misión asignada: ¿Quién soy yo para ir a Faraón y sacar de Egipto a los israelitas? (Ex. 3: 11)
- 2. Su falta de autoridad para cumplir con lo mandado. Moisés argumentó que ni siquiera conocía el nombre de quien lo estaba enviando (Éx. 3:13)
- 3. Temor a las dudas e incredulidad de sus compatriotas. Moisés temía que no le creyeran cuando comunicara que era enviado de Dios: "No van a creerme, ni escucharán mi voz; pues dirán: "No se te ha aparecido Dios" (Ex. 4:1)
- 4. Tenía dificultades para hacerse entender: "Yo no he sido nunca hombre de palabra fácil, ni aun después de haber hablado tú con tu siervo; sino que soy torpe de boca y de lengua." (Éx. 4:10)
- 5. No, porque no. Moisés se quedó sin argumentos y, no teniendo nada más que decir, pidió a Dios que enviara a otro: "Por favor, envía a quien quieras." (Éx. 4:13)
Moisés actuó con terquedad pero Dios resultó ser de convicciones más firmes que él y no tuvo más remedio que aceptar el "encargo". Y se convertiría en un líder cuya autoridad, enseñanzas y logros aún se reconocen a pesar del paso de los siglos. ¿En qué se sustentó el liderazgo de este hombre de tantas limitaciones según él mismo lo reconoció? Su éxito se fundamentó en varias razones; estudiemos algunas de ellas:
- 1. Moisés fue seguidor y servidor de Dios. Y nunca renunció a su identidad, a su nacionalidad ni a su compromiso con el pueblo al que pertenecía, aunque esa determinación lo llevó a renunciar a la comodidad que le representaba ser hijo adoptivo de la hija del faraón.
- 2. Moisés fue humilde. Su humildad ha sido definida como "la más grande de la tierra" en el libro de números: Ahora bien, Moisés era un hombre muy humilde, más humilde que cualquier otro hombre sobre la tierra. (Núm. 12.3)
- 3. Moisés fue, antes que nada un gran intercesor. Y como tal su trabajo fue arduo porque el pueblo se equivocaba una y otra vez; cometía errores y volvía a reincidir. Moisés, revestido de paciencia, oraba a Dios pidiendo misericordia por los suyos. Una sentida oración del líder intercediendo por su gente se puede leer en Números 14: 15-19.
- 4. Fue un hombre de fe. De fe a toda prueba. El libro de los hebreos en su capítulo 11le dedica a la fe Moisés ocho versículos. Dos de los más conmovedores dicen: "Por la fe, Moisés, ya adulto, rehusó ser llamado hijo de una hija de Faraón, prefiriendo ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar el efímero goce del pecado"
- 5. Moisés fue un líder celoso por el nombre de Dios. Y eso lo llevó a ser fiel a su misión aún cuando el pueblo era reincidente en su desobediencia, en su murmuración, e incluso, en su irrespeto. Moisés siempre se mantuvo firme y por ello pudo cumplir fielmente la más compleja misión que se le haya confiado a un ser humano.
Por: Alejandro Rutto Martínez
Fuente del artículo http://www.articulo.org/autores_perfil.php?autor=525
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Lo bueno que vaya a hacer hoy, hágalo bien, por usted, por su familia y por su país. ¿Ya leíste Maicao al Día?
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