El amor y el tarot
Pocos binomios son tan famosos como este. Cuántas son las personas que recurren al tarot por amor. De hecho, parece difícil pronunciar una sin la otra. Donde hay tarot hay amor. Es que amor y tarot están relacionados desde que uno es duda y el otro respuesta.
El amor es una de las construcciones sociales más poderosas que ha generado el ser humano. De hecho, muchos sostienen que el amor es tan real que no sólo los seres humanos se enamoran. Sostienen, convencidos, que animales y hasta seres de otras galaxias expresan su cariño hacia el otro en forma de amor. Porque, guarda, el amor no es un sentimiento más. Lejos está el amor de ser una cosa natural como la madera o el agua. Por el contrario, el amor es el sentimiento que más cambios sociales ha experimentado de todos los sentimientos. ¿Cuántos amores son hoy para toda la vida? ¿Y acaso uno no ama aunque las relaciones sean más cortas que las de antes?
Ay del amor, el amor y el tarot, claro. Porque lo más curioso de este sentimiento construido socialmente hace miles de años, es que más tiempo convive el Hombre con el amor y más necesita que se lo expliquen. Porque, el tarot es la respuesta mística a un problema que, según parece, no podemos resolver de otra manera.
Los profesionales universitarios más reconocidos, los políticos, los músicos, todos ellos han acudido en algún momento a hacerle consultas al tarot sobre amor. Es que, las intrigas, dudas, y, a veces, angustias que produce la sensación de estar enamorado, abaten hasta con el más racional de los individuos. Y en ese momento, en el de mayor desesperación, golpean la puerta de aquellos que conocen el oficio de las cartas, las runas y hasta las pócimas secretas de encantamiento.
Desde luego, se acercan al tarot del amor de manera tímida. Tal vez leen como por casualidad el horóscopo del periódico, o en el puesto de diarios, tratan de inspeccionar alguna revista de tarot como por error: “Perdón, pensé que era el último suplemento de arquitectura” sostienen convencidos. Quizás, los más curiosos, hasta lleguen a visitar a una pitonisa fingiendo que en realidad vinieron para acompañar a una amiga. En el fondo lo que no están dispuestos a reconocer es que cuando el amor apremia las respuestas escasean.
Quieran reconocerlo o no los graduados universitarios, cuando se trata de amor, el tarot no tiene rivales para la adivinación.
Jesus Pontello
www.GratisTarot.com
jesuspontello@yahoo.com






































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