Sobre "El amor en los tiempos del cólera"
Como en las coincidencias del "Realismo Mágico", con el que juega el gran escritor Gabriel García Márquez, coincidió el tiempo en que iba leyendo el libro, con la filmación de la película en Cartagena.
Mi alma se regocijó leyéndolo, mientras veía los avances de la filmación por los noticieros. Esperé con ansias la película, y cuando al fin se estrenó, estuve a punto de desistir de la idea por las críticas que leía y escuchaba, pero esas críticas bajaron mi nivel positivo de expectativa, por lo que fui a verla con un criterio mas objetivo.
En general me pareció un buen trabajo, bastante bien logrado y fiel a la novela. La música y Shakira, inigualables. En cuanto a la mala actuación de los personajes, yo creo que es la interpretación real de vidas simples y descomplicadas. Me desilusionó el aspecto del Dr. Juvenal Urbino, me lo imaginaba diferente. Muy memorable el trabajo del actor Javier Bardem pero su físico no lo ayudó, da una imagen atlética y rústica, que no es precisamente la de Florentino Ariza, lleno de poesía.
Y en lo que respecta a que "todo lo que es romántico en la novela, en la película parece tonto", pienso que tiene una sola explicación: nunca se podrán globalizar totalmente las culturas. Para un latino, es muy difícil reírse con el humor inglés, nos parece tonto, lo mismo debe pasar con la interpretación de sentimientos colombianos por ingleses...
Sin desmerecer el excelente trabajo que el Director Mike Newell y su equipo hicieron, a pesar de los inconvenientes que tuvieron que sortear para poder filmar la película en Colombia, ¿por qué tienen que venir extranjeros ha hacer lo que deben hacer los colombianos? Cuantos recursos, tiempo y energías se pierden en conflictos improductivos, que se deberían utilizar en cuidar lo que enorgullece al pueblo colombiano: su patrimonio cultural.
Quien mejor que ellos, para traducir su espontaneidad costeña, cuando Fermina Daza, al volver del sepelio de su marido, expulsa a Florentino Ariza de la casa vociferando, quien fue a reiterarle su amor eterno.
Como dice Juanes: aquí se habla español, o mejor dicho español-americano. Todos los modismos autóctonos se pierden ante un "I love you Fermina Daza". Un viento fresco llega cuando se escuchan algunas risas y gritos colombianos, de la actriz Catalina Sandino, porque ese es lenguaje universal que no necesita leyenda en la parte inferior de la pantalla.
Estamos acostumbrados a ver rápido las imágenes para no perder la lectura, pero cuando la vean en España, donde traducen todas las películas, quedarán mas graciosos aun los personajes con acento español, utilizando los diferentes sonidos de las letras b, v, c, s, y z que nosotros no distinguimos, mezclados con algún "gilipollas" y "joder", con lo que se seguirá desaprovechando parte de la esencia de la obra.
Nota: Aprovecho la oportunidad para agradecer a España el idioma tan rico que nos han legado y pedir perdón por la deformación que ha sufrido en nuestras bocas, sobre todo en Argentina, pero se entiende que el idioma es vida y se transforma. Lucho todos los días por defender su ortografía.

Silvia Atrio

He leído dos veces la novela con un deleite creciente y por ello no me he preocupado por la película, pero al leer tu comentario de la misma, estoy totalmente de acuerdo y pienso que sobretodo nosotros los colombianos debemos verla con alguna prevención hacia los actores norteamericanos y europeos para no desencantarnos, realismo mágico solo hay por estos lares.





































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