¿Puede leer el tarot el futuro?
El futuro, esa dimensión que aún no se materializa, pero que es causa de nuestros desvelos. Las preguntas se repiten. ¿Qué nos traerá el futuro? ¿Será distinto a mi presente? ¿Mejor o peor? Es entonces normal que los seres humanos hayan buscado desde los albores de la civilización distintas herramientas o canales que nos lleven a poder dar aunque sea un breve vistazo sobre lo que el porvenir tiene para nosotros reservado. Todos queremos, aunque sea mirar por el ojo de la cerradura, aunque la imagen que tengamos sea imperfecta y parcial. Pero, ya lo dice el refrán, “saber poco es peligroso”, y mucho más cuando se trata del futuro.
El tarot ha sido un medio preferencial para evocar esas fuerzas místicas que nos permitan ver aunque sea un esquema de lo que nos aguarda en el porvenir. Pero, debe considerarse que las cartas son solo un canal, un medio, el verdadero responsable de la visión es el tarotista, quien canalizará en un mensaje que pueda ser entendido por el consultante las tendencias que se evidencian en las cartas. El hombre tiene libre albedrío, es decir, es plenamente responsable de sus decisiones, y, por lo general no es consiente de las muchas determinaciones que toma momento a momento. Las cartas nos pueden anticipar y prevenir, pero el destino no está escrito en piedra.
En su viaje por esta tierra, el ser humano encuentra múltiples dificultades y situaciones desafortunadas. Como un aventurero que se adentra en tierras desconocidas y visualiza un río caudaloso. La decisión es totalmente de él: ¿lo cruza a nado, o busca un puente más adelante para pasar a la otra orilla con seguridad? Cada una de las alternativas presenta pros y contras. Cruzar a nado es mucho más rápido que tomar un camino alternativo que puede derivar en un retraso poco conveniente. Pero también es más peligroso. Buscar el puente es más seguro, pero nos puede llevar a un desvío poco deseado, y por nuevos caminos desconocidos. Sólo el viajero, escuchando su voz interior, sabrá qué es lo más conveniente.
La simbología de las cartas del tarot es altamente significativa. Psicólogos del siglo XX han planteado que las figuras del tarot remiten a arquetipos bien arraigados en la mente, en el inconsciente colectivo de la humanidad. Seguramente, las dudas que tenían los seres humanos hace cinco mil años son las mismas, en su naturaleza última, que las que tenemos todos en pleno siglo XXI. Y de igual manera que en los albores de la civilización, el tarot y el futuro se encuentran íntimamente relacionados, porque como especie estamos condenados a repetir nuestras elecciones.
Jesus PontelloTarot Futuro






































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