El arcano de los oros y el tarot gitano
Los oros es uno de los palos en los que se dividen los arcanos menores del mazo del tarot gitano. Muchas personas interesadas en el tema de la cartomancia, obvian la importancia de los arcanos menores. Sin embargo, una tirada sin ellos sería incompleta, pues su energía mitiga y complementa la de los arcanos mayores. Los arcanos de los oros hablan en general de la pobreza y la riqueza, pero no siempre desde un punto de vista material. Para la filosofía detrás de la cartomancia, la espiritualidad tiene un gran peso, casi mucho más que las cosas materiales de este mundo. Por eso, los arcanos son, en ocasiones un vínculo directo entre el hombre y su alma, trayendo mensajes y advertencias que muchas veces preferiríamos no escuchar.
Tal es el caso del cinco de oros. Este arcano muestra miseria, mendigos a la puerta de un lugar de riqueza, tal vez una iglesia. El mensaje es claro. Pobreza, pero esta puede ser espiritual, y el hecho de estar fuera de la iglesia puede interpretarse como una invitación a entrar y unirse al confort de espíritu que las creencias religiosas ofrecen. Por fuera, la noche es oscura, pero dentro de la iglesia, la luz brilla para todos los que deseen disfrutar de ella. Pero esta situación difícil del espíritu cambiará rápidamente si la persona así se lo propone. Basta con dar ese paso en pos de un mejor presente.
La resolución de la situación anterior puede leerse en el seis de oros, la próxima carta de la saga. Se trata de la persona que solía ser avaro, quien ha tenido una “revelación”: al compartir se enriquece en lugar de empobrecerse. Por eso, esta persona ha encontrado el verdadero camino al ofrecer algo de su riqueza –material o espiritual- a los que menos tienen. En la situación de la tirada podría tratarse de una admonición, un llamamiento a iluminar a los que están perdidos, aconsejar a un amigo, brindarse por entero a los demás.
El siete de oros nos habla de una persona que ha logrado una considerable riqueza. ¿Debería aferrarse a lo que ya tiene o arriesgarse a conseguir más, con la posibilidad de perder lo que tanto trabajo le ha constado conseguir? La incomodidad de esta carta es el anuncio de que no debe dormirse en los laureles. Es necesario un cambio de rumbo, pues de permanecer estacionario, de todos modos perdería lo que ha acumulado. Es una invitación a crecer, a arriesgar en nuevas relaciones tal vez, a buscar el progreso que el tarot gitano nos acaba de formular.
Jesus Pontello
Tarot Gitano






































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