Como cultivar el Clavel
El cultivo del clavel para flores frescas (flor cortada) profesionalmente comienza por esquejes enraizados, normalmente procedentes de plantas madres de segunda o tercera generación decultivo in vitro. Recordemos que el clavel ha sido una de las primeras especies (después de la Dhalia) que ha servido de modelo para los ensayos de cultivo in vitro de meristemos apicales.
Estos esquejes de clavel procedentes de plantas madre, tienen unos 10 centímetros de longitud. Son enraizados en invernaderos de multiplicación con instalación de fog-system para evitar su deshidratación durante el enraizado. El sustrato adecuado debe de ser muy poroso (25% de turba y 75% de perlita) y manteniendo durante todo su proceso de enraizado una temperatura alrededor de 20ºC.
Su plantación se recomienda durante la primavera, sobre el suelo y en zonas de un metro de ancho con pasillos de 40-50 centímetros para facilitar su recolección para flores frescas. La densidad de plantación es de unas 32 plantas por metro cuadrado y es necesario utilizar unas mallas agrícolas metálica o textiles de unos 12,5 x 12,5 centímetros para facilitar el guiado de sus tallos florales durante el cultivo. Este tiene una duración de dos años de medio.
Sobre el abonado del clavel, el exceso de nitrógeno se traduce en una mayor sensibilidad a las enfermedades y el incremento de las brotaciones axilares. El fósforo es esencial sobre todo en las primeras fases de desarrollo, ya que potencia el crecimiento de las raíces. Y el potasio mejora el aspecto del clavel y aumenta el vigor de las plantas.
El clavel debe de ser pinzado para conseguir que la planta ramifique y que las primeras flores sean más largas. Un pinzado muy alto dará más flores pero de baja calidad y por el contrario, un pinzado muy bajo dará pocas flores aunque de mayor calidad. Normalmente se efectúan dos pinzamientos, el primero por encima del cuarto a sexto nudo a los 15 ó 20 días después de la plantación, y el segundo al mes del primer pinzamiento sobre las ramificaciones obtenidas por encima del tercer nudo.
Sobre su recolección, un clavel comercial suele producir entre 10 y 20 tallos al año. Cada tallo, desde su base hasta la floración, se desarrollan entre 15 y 18 nudos con dos hojas opuestas por nudo. Destacar que se considera como flor, solamente al botón que ya deja ver el color de los pétalos, independientemente del número de botones florales que tenga la vara.
Muchos cultivadores durante el proceso de recolección colocan las flores cortadas encima de los alambres para una inmediato traslado al almacén. Estas flores son seguidamente recogidas en hamacas de lona y conducidas a la zona de embalaje o empaquetado donde además se clasifican siguiendo una estandarización en sus calidades.






































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