Así será el rescate de los mineros atrapados en Chile
El procedimiento que se ha venido preparando desde hace ya casi dos meses es el siguiente: Una vez la máquina T-130, que debió perforar 632 metros para llegar a ellos, “rompa” la galería en donde se encuentran, es decir, abra un boquete en ella, comenzará una delicada operación para llevar a los 33 hombres a la superficie y todos los pensamientos de esperanza enfocados en el rescate.
Según Laurence Golborne, ministro de Minería de Chile, a partir de ese momento la fase de rescate puede durar entre tres y diez días, dependiendo de si es necesario “encamisar” o no el conducto por donde van a ser sacados.
El “encamisado” consiste en revestir el conducto para evitar que se registren derrumbes. La necesidad de hacerlo dependerá de qué tan firmes sean las paredes del conducto. En todo caso, el espacio por donde saldrán será un túnel de no más 70 centímetros de diámetro.
Una vez asegurado el ducto, un marino y un experto de la estatal Corporación del Cobre (Codelco), bajarán al fondo del yacimiento en capsulas especiales.El especialista minero será el primero en bajar, para encargarse de verificar las condiciones de la mina y el funcionamiento de la capsula durante su recorrido.
Una vez abajo, los socorristas decidirán el orden de salida de los mineros, de acuerdo con su estado anímico y sicológico, y ayudarán a los mineros a montarse en la cápsula para iniciar el camino de regreso hacia la superficie.Los mineros deberán llevar gafas especiales que reducen 10 veces el impacto de la luz, para evitar que sus ojos sufran daños por la luz artificial o natural cuando salgan en la capsula de rescate.
En la superficie, un equipo médico independiente examinará a cada minero y serán trasladados en helicóptero a un hospital, en donde deberán permanecer por lo menos dos días para ser sometidos a varias pruebas para determinar si sufrieron secuelas por permanecer dos meses bajo tierra..
Familiares de mineros atrapados preparan fiestas de celebración; una incluye boda
Después de 32 años de matrimonio civil, Mario Gómez pidió a su esposa que le acompañara al altar en una carta que envió junto al mensaje (frases y palabras hermosas) con el que el pasado 17 de agosto los mineros anunciaron que estaban vivos. Aún no tienen fecha para el matrimonio: Mario quiere que sea en noviembre y su esposa, Lilianette Ramírez, en diciembre.
Después se irán de viaje a Viña del Mar, una turística localidad costera del centro del país, y también tienen una invitación para ir a Alemania.Además, como condimento, la familia también prevé degustar un tradicional asado de carne junto a los más cercanos.
Por su parte, Alfonso Ávalos quiere ir junto a sus hijos Florencio y Renán, que conforman el grupo de 33 supervivientes, a la localidad de Salamanca, al hogar familiar, "a saludar a la gente".Ávalos sabe que cada día queda menos para reencontrarse con sus hijos, de 31 y 29 años respectivamente, pero prefiere no imaginarse ese momento y centrar sus pensamientos en el operativo de rescate. "Primero, el rescate, y después, lo demás", dice este hombre de tez morena y brillo en la mirada, gran ejemplo de superación personal.
Lo mismo piensa Doris Contreras, madre de Pedro Cortez: "Lo que nos interesa a nosotros es que el rescate sea un éxito y que él salga bien y se encuentre con su familia".Aun así, Doris asegura que los vecinos de la población donde viven, llamada Til Til Bajo, van a preparar una celebración cuando salgan, porque de allí son tanto Pedro Cortez como Carlos Hugueño, otro de los mineros atrapados.






































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