Algunas ideas para elegir el mejor papel decorativo
• Al empapelar habitaciones antiguas o paredes en malas condiciones, defectuosas o en falsa escuadra, tenga en cuenta que los papeles lisos disimulan mejor los defectos. También ocultan los defectos de colocación; si usted va a colocar papel por primera vez, se aconseja empezar con diseños de poco dibujo y estampados pequeños.
• Los papeles baratos son más fáciles de dañar o ensuciar. Si los va a colocar en una zona de tránsito o en lugares donde juegan chicos, prefiera los papeles vinílicos.
• Siempre se debe comprar el papel que se utilizará todo de una sola vez, para evitar variaciones de color entre partidas. También conviene comprar un poco más de lo calculado por si hubiera desperdicios o errores que se debieran corregir.
• Los estampados chicos y suaves agrandan visualmente el ambiente, mientras que los diseños más ampulosos y coloridos son aconsejables sólo en habitaciones amplias. Si se trata de una habitación de uso diario, conviene elegir diseños suaves para no cansar la vista.
• Los diseño a rayas tienen sus secretos: las rayas horizontales hacen que la habitación parezca más amplia, pero no se recomiendan en lugares bajos; las rayas verticales hacen que las paredes parezcan más altas, pero reducen el espacio en pasillos angostos.
• Los tonos cálidos (ocres y anaranjados) son papeles más clásicos y fáciles de combinar.
• Los papeles de tonalidades amarillas crean efecto de luminosidad, y por lo tanto son recomendables en ambientes de escasa o nula luz natural. En grandes superficies el papel ideal es el de tonalidades blancas, aunque hay que tener cuidado con el blanco en ambientes de mucha luz, ya que tiene un gran poder de reflexión y termina resultando molesto.
• Las tonalidades grises atenúan el reflejo de los rayos solares, por lo que son recomendables para ambientes calurosos y muy luminosos.
• Los empapelados con base azul son lo que se llama refrescantes, y por su asociación con el mar y el cielo producen un efecto de espaciosidad. Los tonos verdes descansan la vista y por eso son aconsejables en las zonas de lectura, escritorios y salas de estar.
• El empapelado se puede usar en una o varias paredes sin tener que hacerlo en toda la habitación. Incluso se pueden colocar en una pared un diseño y en la siguiente el mismo modelo pero en otro color. Claro que estos recursos deben usarse con criterio y cuidado.
• Cuando se trata de departamentos y casas muy pequeñas hay que elegir el mismo color o revestimiento para todas las habitaciones, de modo que sus ambientes se prolonguen en otros y obtener de ese modo una sensación de amplitud.






































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