Consejos antigüedades en un hogar moderno
Adquirir antiguedades con el propósito de decorar cualquier ambiente ya sea de tu casa u oficina es solo cuestión de buen gusto, el cual que se verá reflejado al elegir la pieza adecuada para exhibirla en el lugar indicado.
Para integrar este tipo de objetos dentro de la decoración moderna se debe tener en cuenta ciertas recomendaciones de expertos en la materia, como por ejemplo tratar de combinar las piezas por formas, colores o por medio de accesorios como manteles o con cojines que hagan juego, es decir lograr un estilo armonioso integrando una pieza especial en el estilo de otros años.
Sobre qué antiguedades escoger, esto depende de tu intuición y preferencia, generlamente son todas aquellas cosas que los antepasados vendían a muy bajo precio por considerarlas viejas y en deshuso, tales como: relojes de pie y de pared mecánicos, radios de tubos, adornos de porcelana como lámparas, figuras o platones, también se debe considerar la posibilidad de comprar muebles y otros objetos.
Uno de los complementos decorativos antiguos que mejor se pueden integrar a un ambiente actual son los espejos, estos se consiguen a muy buen precio siendo de mejor calidad que uno moderno de similares medidas y, por supuesto, no podemos dejar de tener en cuenta los cuadros por ser considerados el enlace perfecto entre lo antiguo y la decoración moderna, es una combinación ideal.
Nada mejor para que un objeto antiguo importante resalte, que colocarlo aislado, por ejemplo, en un rincón vacio luciría espectacular una silla de los años 50, eso sí, teniendo cuidado que el tapiz del mueble sea original o en todo caso luzca así. Un pequeño reloj de pared del siglo pasado será protagonista siempre y cuando esté solamente al centro de algunas fotografías de familia de la misma época y en una pared angosta, mientras que un gran reloj de pie, puede pasar a decorar ese rincón ”difícil”, de esta manera destacará.
Un consejo, antes de comprar una antiguedad es preciso recorrer tiendas y comparar precios. Si observas que alguna obra de arte de tu interés luce mal retocada, no te preocupes, se puede restaurar. Aprovecha esta situación para negociar el precio.






































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