Liderazgo, ¿es circunstancial o se trabaja para lograrlo?
El liderazgo en la actualidad es la herramienta humanística más importante, ya que para lograr un liderazgo es necesario, hacer conciencia plena de nuestro entorno y evaluar cada situación que se nos presenta en el día a día.
Te has preguntado alguna vez, ¿en cuántas de las actividades que desarrollo durante el día me desempeño como un líder? Y además ¿en cuántas otras me desempeñe como un colaborador más?
Si bien es cierto en el día a día, es indispensable evaluar nuestra forma de actuar, así como, poder lograr un discernimiento profundo acerca de cada decisión tomada y la relación que desarrollamos durante nuestro quehacer diario con nuestro personal, también resulta interesante lograr descubrir una manera efectiva de poder evaluar el impacto de nuestras decisiones, así como, la empatía que muestran nuestros colaboradores, ya que es importante que ellos compartan nuestra visión de lo que queremos y buscamos al frente de una organización.
El liderazgo se expresa de diferentes maneras a lo largo de nuestra carrera productiva, en ocasiones suele resultar de las circunstancias, en otras se busca con toda intensión lograr metas preestablecidas y con plan de acción, cuando lanzamos la pregunta acerca de si el liderazgo suele ser circunstancial o producto del esfuerzo y la búsqueda de lograrlo, la respuesta es la siguiente:
El liderazgo siempre es circunstancial, ya que depende de a qué situación te estés exponiendo y que tanto conocimiento tienes sobre el tema y que tanto conozcas al equipo de trabajo, lo importante de un líder es conocer a su equipo y tener la medida exacta, con la cual puede activar el mecanismo de reacción esperada de cada colaborador.
Recordemos que jamás vamos a saber todo y mucho menos dominar cada problemática es por eso que se torna vital el poder elegir al miembro del equipo correcto para poder delegar cada situación a la cual se requiere dar una solución.
Lo más importante para aquel que busca desarrollar su liderazgo, es siempre estar preparados para la oportunidad, así como tener el valor de actuar fundamentados en el dominio que tenemos sobre la problemática, y no temer a tomar decisiones por el hecho de no ser el jefe del equipo de trabajo, ya que es la única manera de darnos a conocer ante la empresa y hacer valer nuestra capacidad.

Ricardo Riojas Aguirre





































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