10 reglas para una casa en estilo mindfulness
Escuchamos más y más sobre el mindfulness, pero ¿estamos seguros de que realmente sabemos qué es? Literalmente, la traducción al inglés de esta palabra es "conciencia".
Una conciencia que significa prestar atención a lo que somos y lo que nos rodea en este momento, o incluso mejor "una actitud aceptable y amable hacia uno mismo y la experiencia del momento presente" (Susan Smalley, Ph.D., y Diana Winston, coautora de Fully Present).
Cada momento es único y debe saborearse en profundidad, por lo que el hogar mindfulness es un lugar agradable y sencillo, diseñado para vivir, meditar y relajarse, sin la necesidad de impresionar. A continuación, mostramos cómo crear un espacio que nos ayude a ir más despacio y disfrutar de nuestras vidas.
- Más luz en tu casa. La luz es la vida: sabemos bien que el cuerpo y la mente se alimentan de la luz natural e incluso humor encuentra su inevitable beneficio. Permitas que la luz entre copiosamente dentro de casa, limitando el uso de cortinas y liberando los espacios externos alrededor de las ventanas de plantas y arbustos demasiado voluminosos. Y si no hay muchas aberturas en el hogar, usa espejos para aumentar la luz, incluso en las habitaciones más oscuras.
- Despertar con el sol. Una casa luminosa es la primera premisa para una vida consciente, recuerda que no hay luz más pura y vigorizante de la que vemos cuando abrimos nuestros ojos por la mañana. Toma la buena costumbre de dejar las persianas abiertas para que la luz del sol te despierte de forma natural y suave. Esto hará que tu alarma sea más feliz y tu sueño inevitablemente mejor.
- Sí a la naturaleza. Nunca descuides la importancia de las plantas y flores frescas dentro de tu casa: mejoran el estado de ánimo y ayudan a crear un ambiente más saludable, incluso neutralizando las toxinas presentes en los productos de limpieza y decoración. El aloe vera, por ejemplo, puede usarse para combatir el benceno presente en detergentes y plásticos, ¿no es así? Recuerda, desde las grandes macetas en la terraza hasta las plantas aromáticas en la cocina, cada rincón verde te hará la vida mejor.
- Elegir materiales naturales. Fibras, telas y materiales naturales son imprescindibles en un hogar de estilo mindfulness. Limita los elementos plásticos o sintéticos, prefiriendo en su lugar objetos hechos de materiales naturales, como la madera. Para tus muebles también intenta elegir madera autóctona y, si es posible. Te cuidarás a ti mismo y al medio ambiente a la vez.
- Colores delicados. Incluso los colores juegan un papel importante al percibir y vivir nuestro hogar con conciencia: inviertas en el verde que recuerda la vegetación, los colores de la tierra y también en el azul que representa el cielo y el mar. Sin olvidar, obviamente, el blanco, lleno de luz y pureza, además de ser capaz de proporcionar bienestar inmediato y relajación total.
- Eliminar lo superfluo. ¡Y aquí estamos, con un decluttering ineludible y saludable! Siempre acumulamos demasiadas cosas, ¿estás realmente seguro de que todo es tan importante? Comienza con simplificar y hacer la casa visualmente más ligera, encontrarás un beneficio inmediato. Mientras menos tengas a tu alrededor, menos caos y desorden habrá. Será más fácil de limpiar, pero sobre todo al eliminar, el estrés visual también puede aligerar la mente.
- La cocina, una isla feliz. La cocina es el centro de la casa y es también una de las áreas más importantes de la misma: para empezar a comer conscientemente primero debes tener un ambiente relajado, para cocinar y comer en paz, olvidando los relojes. Lo ideal es dedicar a la cocina un gran espacio luminoso y confortable, con mucha madera y poca tecnología. Y tal vez pensar en una hermosa isla central para disfrutar de los momentos juntos de una manera informal. Porque socializar es bueno para el alma.
- Dormitorio zen. La habitación es el lugar ideal para relajarse, donde puedes descansar y recargar pilas. Elijas un mobiliario simple, basado en colores suaves y materiales naturales: madera en el suelo y lino en algodón suave o ropa de cama limpia.
- Abandonar la tecnología. Descubre el placer de abandonar la tecnología de vez en cuando: apaga el ordenador, apaga el teléfono y el televisor. Verás bajo tus ojos todo lo que te rodea, la belleza más allá de la ventana. Toma la buena costumbre de abandonar cada dispositivo tecnológico un par de horas antes de acostarte: ayuda al cerebro a producir nueva melatonina, esencial para un descanso profundo.
- Ir más despacio. No es tan difícil tener un hogar consciente, ¿verdad? Todo lo que necesitamos es regresar al origen de las cosas, a la simplicidad, a la naturalidad. La regla es: ir más despacio. Descansa cuando sea necesario, toma tu espacio y duerme cuando estés cansado. No necesitas nada más.

Claudia Loiacono - habitissimo





































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