Adiós le balbuceé a Chulucanas
Una tarde, en que moría el Sol,
Adiós… tragándome las lágrimas
Que caían de mi nube de dolor.
Adiós y seguía alejándome…
Adiós… y atrás Yo dejaba
A mi Madre sollozando,
Y mi joven enamorada.
Adiós y seguía alejándome,
Aquella tarde
El Sol alumbraba
Entristecido,
Viendo como se alejaba
Un hijo tan querido
Que agitando sus manos
Y anegado de lágrimas,
En el “Sudamericano”
Dejaba a Chulucanas.
Adiós y seguía alejándome
atrás quedaba,
el antiguo Estadio,
el San Ramón
y el Monteverde,
el nuevo Coliseo,
Paco Celi
el patojo Vera,
La Rosa Flores y la Chau,
los ceramistas
aún anónimos...
Atrás quedaba el río
Y el viejo puente,
Los algarrobos,
Los caseríos
La Matanza
Yapatera
Batanes y Paccha,
Vicús, La Encantada
Y Las verdes praderas
Del alto Piura,
Sus frescas brisas
Y sus lluvias.
Los cerros,
Los amigos
Y los recuerdos.
Atrás quedaban
Las noches bohemias,
El viejo colegio
Los Mangos
Y los limones,
Las calles oscuras
La Plaza de armas
Los callejones.
Atrás quedaba
La Infancia Feliz
La loca adolescencia
¡Atrás quedaba... Chulucanas!