Otelo - William Shakespeare
Escrita hacia los últimos meses de 1604.
La fuente principal para su composición es Gli Hecatommithi, de Giovanni Battista Giraldi Cinthio. En esta obra se narra la historia en términos similares a los utilizados por Skakespeare (Una veneciana llamada Disdemona, enamorada de un moro, a la que acompañan un Alférez y un Capitán. La historia transcurre como en Otelo, entre Venecia y Chipre, aunque ha sido profundamente modificada por Shakespeare para sus propósitos.) Existen otras fuentes secundarias de dónde también podría haberse servido el autor, como: Certain Tragicall Discourses of Bandello, de Matteo Bandello (narra la historia de un marido celoso, que, antes de morir, mata a su esposa para que no sea poseída por ningún otro hombre), The Generall Historie of the Turkes, de Richard Knolles, (Shakespeare extraería alusiones a la guerra entre Turcos y Venecianos), y Orlando Furioso, de Ludovico Ariosto (habría sugerido la utilización del pañuelo y sus propiedades mágicas).
Lo más interesante en la transformación de las fuentes, quizás sea el uso, por parte de Shakespeare, de un doble esquema temporal que no aparece en Cinthio. Mientras que este último construye acontecimientos que se suceden en un orden temporal lógico (Disdemona y el Moro han estado casados un largo tiempo antes que se sucedan los acontecimientos trágicos), Shakespeare elabora este doble esquema temporal, histórico y dramático que funcionan paralelamente. El dramático consigue que todo funcione con mayor rapidez (Desdémona y Othello acaban de contraer matrimonio, Yago acrecienta el drama con sus acusaciones), y nos olvidamos del tiempo real, de la duración real de la acción, observamos la rapidez con que se suceden los acontecimientos. Así, el contraste entre el tiempo dramático y el histórico, refleja en parte lo falso de las acusaciones de Yago, y permite que el lector pueda tomar partida viendo que el adulterio no podría haber sido consolidado.
Otelo se consolida dramáticamente en la velocidad y vértigo que proponen sus acciones. Posibilitan el “Acto de fe” en el que nos convertimos en espectadores crédulos. Su asunto es quizás no el de un “tiempo verosímil” sino el de un “tiempo ajustado”. Sus principios de composición parecen ser: el ritmo, el sutil contraste, el equilibrio dramático, formas de rellenar la atmósfera de fuertes presentimientos de que estamos ante lo inevitable.
Bibliogra fía: Bullough, G. Narrative and Dramatic Sources of Shakespeare; Bayley, J. The Characters
of love; Conejero, M. A. La construcción estética en Shakespeare; Instituto Shakespeare, Conejero,
M.A.
Leandro Airaldo http://www.teclas-gastadas.com/ http://www.teclas-gastadas.com/biblioteca-virtual/ http://www.el-tiempo-recobrado.blogspot.com.ar/
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