Una de las mayores atracciones de visitar Italia es remontarse a las distintas épocas por las cuales han pasado las distintas regiones italianas. Desde tiempos del Imperio Romano hasta el día contemporáneo, los monumentos, calles y obras de arte se mezclan entre sí para relatar la historia muy a su manera.
En la capital italiana, se puede apreciar las ruinas del aún majestuoso Coliseo, que a pesar de que han pasado miles de años desde su construcción, sigue adornando a Roma. Al visitarlo, se puede sentir la presencia de cientos de gladiadores que alguna vez peleaban por el respeto y admiración de la vox populi a quien el Emperador entretenía con sus juegos circenses. "Al pueblo, pan y circo". Justo antes de que empezaran las peleas a muerte entre gladiadores, había carruajes que repartían pedazos de pan a la audiencia. Entonces, sentados disfrutando de los bocadillos cortesía del Emperador, los romanos veían las peleas las cuales a veces eran asistidas con bestias como tigres y leones.
Más adelante en la historia, en Italia surge el renacimiento para el mundo. La cuna del despertar del Oscurantismo yace en esta nación la cual presenta sus mejores obras de arte en sus museos. Museos como el Complesso del Vittoriano, el Palacio de las Exposiciones y hasta las galerías privadas de los museos vaticanos presentan las obras milenarias de aquellos tiempos.
La mundialmente conocida Capilla Sixtina se encuentra en el recorrido ameno de los museos vaticanos, el cual una vez dentro, realmente el espectador tiene mil opciones para apreciar. El turista literalmente se encuentra rodeado de los frescos más celebrados de la historia creados bajo el pincel del célebre Miguel Ángel.
La página web de museos romanos es una guía perfecta para seguir de cerca la actualización de la agenda de exposiciones en los diferentes museos italianos.