Todos los días vemos botellas, están por todas partes y contienen casi todo. Junto con las botellas vemos las etiquetas y aunque pensamos que es obvio que todo envase debe de tener una etiqueta, no siempre ha sido así. Aquí te traigo un poco de la historia, muy interesante, de las etiquetas.
Se cree que los primeros en usar etiquetas debieron de hacer sido los fenicios, pues fueron los primeros comerciantes así que posiblemente usaban botellas y junto con las botellas etiquetas. También se dice que los boticarios romanos a la hora de vender sus hierbas ponían una pequeña etiqueta que decía el nombre de la medicina y el nombre de quien la vendía.
Las máquinas etiquetadoras ahora pueden hasta poner varias etiquetas en un mismo producto, de cualquier material, y hasta diseñar las etiquetas. En el pasado las etiquetas eran graficadas a mano.
Eso sí, se sabe que las primeras etiquetas que fueron impresas aparecieron en el siglo XVI en Europa, donde los fabricantes papeleros las usaron por primera vez con diseños, en ese momento comenzó el uso de la gráfica. Esta empresa de papel envolvía su producto y les ponía etiquetas escritas a mano, todo esto en 1550.
Ya para 1830 las máquinas etiquetadoras se usaban en todo tipo de botellas. Diez años después cuando llego la impresión a color, las etiquetas dejaron de ser meramente informativas, para pasar a querer llamar la atención con los colores. Los primeros que utilizaron las etiquetas para llamar la atención fueron los fabricantes de chocolate.