Las vacaciones están al llegar. ¡No, no me he vuelto loco! Simplemente, ya es hora de que nos demos algún que otro capricho. Además, no va a ocurrir exactamente ahora mismo, porque antes necesitamos al menos un mes para prepararlo todo: elegir el destino, las fechas, el alojamiento, las actividades... Tenemos el tiempo necesario para organizarlo todo y hacer una pequeña escapada, que ya casi estamos de lleno en el nuevo año y han pasado unos cuantos meses desde que acabó el verano...
No sé cuál será tu próximo destino, pero el mío lo tengo claro; pienso repetir y volver a Tenerife. Cuando surgió la idea de viajar hasta las Islas Canarias para pasar las vacaciones, he de reconocer que no me sentí muy entusiasmado. No me apetecía mucho ir hasta allí sólo para estar tumbado en la playa, pero cuando llegué allí todo cambió.
Las isla parece haber mejorado notablemente, más que nada porque hasta entonces tenía una concepción bastante desértica de la misma. Sin embargo, no es así: aparte de estar en un complejo hotelero de lujo donde el servicio y las instalaciones fueron exquisitas, realicé un montón de actividades que jamás habría pensado que serían posibles, como senderismo y buceo. Además, en una ocasión me acerqué al parque acuático de Tenerife, algo que hasta entonces consideraba cosa de niños, y reconozco que pocas veces me lo he pasado tan bien como aquella.
Además, la isla también es rica en turismo cultural y dispone de muchísimos pueblecitos que merece la pena ver; nosotros recurrimos al alquiler de coche. Tenerife no tiene una combinación excelente de coches de línea, así que el turismo fue nuestra solución. Acertamos de lleno y nos recorrimos toda la isla. Merece la pena visitar Tenerife.