El Botox se trata de una práctica sorprendente; de belleza que poco a poco ha ido reemplazando a las intervenciones u operaciones estéticas del rostro, aún al lifting, debido a sus excepcionales consecuencias, bajo peligro y pequeños respuestas negativas.
El Botox deriva de un microbio. A pesar de que los microbios ocasionan enfermedades, se ha descubierto que ciertas sustancias químicas, existentes en el Botox, podrían favorecer el mejorar grandes malestares de salud.
El Botox no es un cosmético, sino un medicamento que se vende únicamente por prescripción, por orden de un especialista y se inyecta en los músculos para mejorar:
-Dolores de cabeza, que perduran 15 días o más por mes.
-Determinados inconvenientes del músculo de ojo (estrabismo) o el espasmo anormal del párpado (blefaroespasmo).
-Problemas espinales (tortícolis espasmódica)
-Hiperhidrosis o sudoración excesiva de las axilas.
-Arrugas entre las cejas.
El Botox se usa hace varios años de manera inocua. Comenzó a aplicarse como remedio para el músculo del ojo, y se encontró que algunas arrugas alrededor del área ocular al mismo tiempo se optimizaban.
Se realizaron estudios que expusieron que el BOTOX es inofensivo y excelente para suavizar arrugas del rostro particularmente las del área ocular.
Las líneas de expresión se forman cuando un músculo se tensa repetidamente. El BOTOX se coloca mediante una inyección en el músculo, provocando que éste se afloje y que la línea de expresión se distinga menos.
Este tratamiento debe realizarlo un profesional especialista, ya que las cantidades a aplicar deben ser muy precisas, afectando nada más que la zona tratada. En los salones de belleza no atienden médicos estéticos, neurólogos, oftalmólogos, ni profesionales de la piel, que son los únicos autorizados para ejecutar este procedimiento.
Los resultados del Botox permanecen unos cuatro meses; mientras el músculo libera su movimiento las arrugas volverán a percibirse.
Las consecuencias negativas del Botox suelen ser:
-Párpado caído, por algunas semanas.
- Alergias.
-Síntomas similares a la gripe.
-Dolor de cabeza.
-Malestar en el estómago.
-La extensión de los efectos de el microorganismo que provoca el botulismo (enfermedad que genera inmovilidad en las extremidades, problemas al respirar) es casi improbable si se aplica la dosis exacta y el tratamiento lo efectúa un profesional autorizado.
-Si va a realizarse un tratamiento con BOTOX, se debe considerar:
-La edad: entre 18 y 65 años.
-Que el profesional sea experto en la materia.
-El procedimiento debe hacerse en una clínica por si surgen problemas.
-No aplicarse Botox si está embarazada o en período de lactancia materna.
- Comunicarle al profesional si tiene problemas nerviosos o musculares, o si tiene alguna indicación médica.
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