Realizar unos cruceros por cualquier mar es una experiencia única ya que todas las personas que deciden realizar este tipo de viaje quedan maravilladas por la belleza natural que observan y, además, por los lujos y comodidades que ofrecen los barcos.
De cualquier manera, la primera vez que una persona decide subirse a un crucero, ya sea solo, con familia o amigos, tiene una serie de miedos e incertidumbres.
Lo mejor es relajarse y viajar ligero. Y esto de viajar ligero no es solo una frase hecha, sino que es importante tener en cuenta la organización de la maleta.
Aquí le daremos una serie de consejos para que la maleta de su crucero tenga todo lo indispensable, y que a la vez no sea tan grande. Comencemos:
Las prendas deben ser colocadas de la siguiente manera: las más resistentes en el fondo de la maleta y las más delicadas en la parte superior para evitar las arrugas. Si alguna de las prendas que llevamos es muy fina, entonces lo mejor es envolverla con algún papel para que quede lo mejor posible cuando tengamos que usarla. Además es importante poner todas las prendas abotonadas y cerradas, ya que de esta manera se pueden doblar mejor y se conservan en mejores condiciones.
Entre los montones de ropa van a ir quedando huecos, los cuales deberán ser rellenados con calcetines, ropa interior, calzado (obviamente envuelto) y otros complementos.
Lo ideal es poner las cosas de baño en un bolsillo aparte, ya que si algún frasco se abre, las prendas no corren el riesgo de ensuciarse.
Pregunta en la compañía que contrataste si ellos te proveerán productos de tocador, ya que si ellos te aseguran que te lo dan, entonces no deberás ocupar lugar en tu maleta en vano. Ten en cuenta la época del año en la cual tomarás tu crucero. Elige ropa con la que te sientas cómodo y evita llevar esas prendas “por si acaso”, ya que sabemos que en definitiva no las usarás.