Hace poco leí un informe que hablaba de la cantidad de trabajo agotador que invirtieron algunos famosos empresarios cuando iniciaban sus negocios y de cómo apreciaban, e incluso siguen apreciando ahora que son millonarios, cada céntimo que pasa por sus manos.
Por ejemplo; el confundador de eBay Jeff Skoll ha experimentado varias operaciones de espalda y culpa de sus problemas a las semanas de más de 100 horas en la compañía.
El millonario mexicano Carlos Slims, trabaja en sedes con mala iluminación y amonesta a sus empleados "para mantener la austeridad y no despilfarrar".
El cofundador de Costco y director ejecutivo Jim Sinegal contesta su propio teléfono y usa camisas de $12,99 de la misma tienda.
El socio de Warren Buffet, Charles Munger, con una riqueza de $2.000 millones es también directivo de Costco y realiza compras a menudo en la tienda.
El fundador de Ikea recicla las bolsas de té y conduce un Volvo antigüo.
El multimillonario padre de Donald Trump solía reunir los clavos sobrantes de sus construcciones para un uso posterior...
Algunos pueden pensar que estos ejemplos lo que demuestran es que estas personas son 'tacaños' o 'míseros', pero en realidad se alinean con la filosofía que estas personas y otros influyentes empresarios como Robert Kiyosaki han proclamado siempre; es importante ahorrar y no desperdiciar absolutamente ningún céntimo.
Otra conclusión no menos importante es que hay que centrarse en reinvertir dinero en nuestros negocios y dejar para más adelante cosas que no son realmente necesarias para nuestros intereses económicos; como un buen coche, un chalet en el playa... Esas cosas es mejor dejarlas para cuando realmente tenerlas y mantenerlas no supongan un lastre para nuestra economía.