Existen muchos tratamientos para la impotencia, desde naturales, pasando por los clásicos farmacéuticos y por último, la cirugía. Ésta última no solo puede ser cara en términos económicos, sino en términos de salud. Un hombre en Abu Dabi sufrió la amputación de su pene durante el procedimiento por un error de uno de los médicos.
El propósito de la operación era implantar un artilugio metálico en el pene para que éste pudiera tener erecciones firmes. Durante la cirugía, una complicación podría haber acabado con la vida del paciente, de modo que el doctor decidió amputar el pene y evitar la muerte.
Las operaciones para la disfunción eréctil o impotencia son uno de los métodos para superarla. Éstos procedimientos contra la impotencia son llevados cada vez más a menudo, pero tienen sus riesgos, además de ser muy costosos. La mayor parte de los hombres deciden utilizar tratamientos médicos farmacológicos para la impotencia como Viagra, u otros tratamientos para la disfunción eréctil como Levitra y Cialis. Éstos medicamentos están clínicamente probados para reducir la impotencia y 1 de cada 10 hombres la sufre, lo que se aumenta a 1 de cada 4 entre hombres mayores de 60 años. Quizá sean una opción más asequible, aunque haya que ingerirla siempre que se vaya a tener sexo.