En los últimos diez años, mientras las cotizaciones del barril de petróleo, medidas en euros, multiplicaban por 2,53 sus precios, las de las gasolinas sin impuestos lo multiplicaban por 2,03. Por su parte, los impuestos se incrementaban en 1,33 veces y, en definitiva, el precio al que llegaban los carburantes al consumidor se multiplicaba por 1,62 veces.
Ahora, tras la decisión de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar reservas estratégicas se han moderado, al menos de momento, los precios del petróleo. El Brent se acerca a la barrera de los 100 dólares el barril.
La decisión de la AIE ha llenado de incertidumbre a los mercados, al ser la primera vez, según ha señalado la consultora británica KBC, que “se liberan reservas sin que la situación esté directamente relacionada con una crisis del suministro".
Son muchos los que relacionan la inesperada decisión de la AIE con el fracaso de la OPEP en su primera reunión de este año, el pasado 8 de junio en Viena, de alcanzar un acuerdo para elevar su oferta conjunta de crudo.
Irán y Venezuela lideraron un conjunto mayoritario de países que se opuso tajantemente a la propuesta de Arabia Saudí, el mayor suministrador de crudo mundial, y sus socios del golfo Pérsico (Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar) de producir 1,5 mbd adicionales.