Tras la muerte del Papa viajero, Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI asume el liderazgo de la iglesia catolica el día 16 de Abril de 2005, con un reto muy grande de continuar el legado del Papa mas carismatico de la historia.
Joseph A. Ratzinger, se dio a conocer por su gran inteligencia, siendo asesor del Cardenal Josef Frings, por lo que fue nombrado arzobispo de Munich y Cardenal por el papa Pablo XVI en 1977, fue perfecto de la congregación de la doctrina de la fe nombrado por el Papa Juan Pablo II, siendo decano del colegio cardenalicio y cardenal-obispo en 2002.
Su liderazgo apoyado por su gran preparación, en donde dominaba por lo menos 6 idiomas y hablaba 10, teniendo la habilidad de leer griego antiguo y hebreo.
Su desarrollo académico estuvo siempre caracterizado por mantener una idea revolucionaria de la doctrina de la fe, en donde explicaba su versión de una Nueva Teología, critica y a favor de reformas eclesiásticas.
Como maestro Teológico, tuvo alumnos que manifestaron problemas con la jerarquía católica, acarreando algunos recelos a los más conservadores del catolicismo, defendía la necesidad de la iglesia en abrirse a nuevas corrientes y lenguajes.
El liderazgo de Benedicto XVI vivió un proceso complicado de transición entre la iglesia que mantenía grandes secretos, ha tener que explicar y tocar temas críticos de paderastia, derivado de las filtraciones de información a traves de las redes, en los denominados vatiliks.
A pesar de lo anterior, el papa Benedicto XVI mostro un gran liderazgo ya que la iglesia en nuestros tiempos sufre una transformación en cuanto a la aceptación de diversas manifestaciones sociales como el homosexualismo, manteniendo una postura firme y contraria a estas manifestaciones de amor entre los hombres y mujeres, predominando la doctrina de la fe en su papado, en donde siempre busco el crecimiento de la iglesia mediante esta corriente católica que insta al hombre a buscar en lo más profundo de su corazon la fe catolica, independientemente de sus formaciones sociales.
El 11 de Febrero de 2013, el papa Benedicto XVI, demuestra una vez más su liderazgo nato, al tomar la decisión de demitir el encargo de ministro de la casa de San Pedro, que la iglesia y Dios le dío, requiriéndose para esto una gran fuerza y liderazgo, ya que él siente que físicamente no puede continuar con la gran responsabilidad y considera que es tiempo de hacerse un lado y dejar a una nueva generación el trabajo de mantener a la iglesia catolica en el rumbo que merece.
Lo anterior habla de su gran formación y autoconocimiento, pero sobre todo de su gran honestidad y valentia, siendo el papa Benedicto XVI un ejemplo a seguir en cuanto a liderazgo.