Se habla del resurgir de la construcción en Europa, pero… ¿Hacia dónde?. Los futuros compradores o inquilinos cada día son más “quisquillosos”. Aquellos que tienen dinero exigen inmuebles con características específicas y de mayor calidad, y esto lo saben los inversores que apostan por cubrir las necesidades de sus clientes para obtener beneficios.
El cliente actual está concienciado con el medio ambiente, reconoce que la imagen “verde” les atrae, que los inmuebles sostenibles y eficientemente energéticos es un punto a favor a la hora de adquirir una vivienda. Concienciados de que el gasto mensual en una vivienda es elevado tantean inmuebles que les suponga un menor desembolso al final del mes.
Ante esta situación, los inversores reestructuran sus inversiones inmobiliarias para intentar captar inmuebles “verdes”, viviendas sostenibles que estén certificadas por algún modelo oficial como; LEED , BREEAM , DGNB…etc. Que respalden sus necesidades.
Un informe de BLA Piper (Firma de abogados internacional) donde se han entrevistado a más de 100 inversores inmobiliarios de Europa destaca tal efecto. Ante las edificaciones “verdes” existentes en el mercado, un 60% de inversores recalca que sus inversiones van más dirigidas a la certificación BREEAM, a una homologación que pueda acreditar las exigencias que piden sus clientes.
Los inversores más involucrados –por países- en invertir en edificios eficientemente energéticos son los alemanes en primer lugar, seguidos de los ingleses e italianos donde no se invierte por una cuestión medio ambiental u ecológica, es obtener más beneficios al satisfacer las necesidades de los futuros compradores o inquilinos.