Al estado de los celos se le conoce como celosía o celotipia. ¿Son los celos un sentimiento natural o es el vicio de la posesión? Se sabe que los celos no son más que una respuesta emocional ante la sensación de una amenaza externa que peligre la relación, ya sea fraternal, amistosa o amorosas. Es la aguda sospecha de que nos sea arrebatado el cariño de un ser amado. No siempre estamos en condiciones de tener el control sobre estos sentimientos. Como decía San Agustín “Aquel que no está celoso no está enamorado”. Y es que el sentimiento de ver a quien amas del brazo de alguien más es indescriptible, el sólo hecho de imaginarlo en ciertas situaciones en las que pudiera estar involucrado puede ser motivo suficiente para hervir la sangre. Los celos pueden ser enfermizos, han llegado a transformar a las personas, al grado de asesinar cegado por la rabia y la ira.
Ya lo dijo Cervantes “Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta”. En otras épocas, la palabra celos tenía una denotación positiva que significaba preocupación o interés por algo y especialmente por alguien, pero se ha ido desfigurando hasta convertirse en una palabra que describe el sentimiento profundo de envidia y desconfianza. ¿Cuántas relaciones no se han terminado ya? Hay que tener una relación a base de respeto, libertad y confianza. Para controlar los celos es necesario tener autoestima, tómate el tiempo necesario para reflexionar acerca de tus sentimientos, no busques culpables, todo esto ayudará a sentir control sobre la situación, si aun así sigues sintiendo ansiedad y desesperación por poseer a tu pareja, déjame decirte que hay celos no se quitan con una argolla de bodas.