Paquetes a La India y a Málaga

Paquetes a La India y a Málaga

Conocí a mi prometida por internet, en una de esas famosas páginas de citas. Ya sé lo que están pensando: “menudo perdedor”, o “¿y necesitas entrar en ese tipo de sitios para poder ligar?”, o quizá “seguro que ligaste con una tía tan fea como tú”. Pues ninguna de las tres cosas son correctas: no soy un perdedor porque conseguí mi objetivo, que era tener una relación seria; tampoco necesito entrar en esos sitios para poder ligar, porque para eso me voy a la primera discoteca que encuentre, y ya lo he hecho; y, desde luego, mi prometida es de todo menos fea. Es más, es una belleza hindú.

No, no solo es guapa: también es lista, divertida y culta. Pero hay un pequeño problema: ella vive en La India y yo en España. Ahora no se vayan a burlar utilizando la zafia táctica de insinuar que todavía no la he visto en persona y en realidad es un hombre, porque sí, la conozco en persona y llevamos ya más de un año de relación. Cada verano nos vemos muy a menudo. Sin embargo, no nos basta, y por eso hemos jurado casarnos dentro de un año para poder iniciar así nuestra vida en común. Mientras tanto, y el tiempo que transcurre sin vernos, lo que hacemos es enviar paquetes: yo a La India y ella a Málaga.

Al principio, esto de enviar paquete a La India se me hacía bastante raro. Ya de por sí se me hace raro enviar paquetes, en general, pero más a un sitio como ese. Pero poco a poco, e ido ganando soltura, y ahora rara vez pasa un mes sin que le envíe una carta y un pequeño regalo. Ella hace lo mismo, porque ha aprendido a enviar paquete a Málaga y, además, le encanta hacerlo. En resumidas cuentas, siempre estamos en contacto.

Sé el primero en Comentar

Recibir un email cuando alguien contesta a mi comentario