Lo que hay que tener en cuenta es que esta cirugía solo se justifica cuando el riesgo del sobrepeso supera los riesgos inherentes a la intervención. Los profesionales deben constatar que el paciente ha implementado planes dietarios sin los resultados esperados, y que se encuentre en un estado de riesgo, debido a lo drástico de este procedimiento y los riesgos que conlleva. Lo que se llama bypass gástrico es una técnica que es tanto restrictiva (reduce la ingesta de alimentos) como malabsortiva (producen mala absorción de los mismos). Lo que se hace es una conexión artificial entre el estómago y las zonas más lejanas del intestino delgado, no permitiendo que pase por aquellas porciones del intestino delgado en las que se absorben las calorías y los nutrientes. Lo que produce son modificaciones nutricionales producto de la operación son sustanciales. Recién al mes de la intervención el paciente puede comer alimentos sólidos. Una vez que el paciente retoma la ingesta, debe modificar hábitos alimenticios, debe comer lentamente y masticar muy bien los alimentos, no debe beber líquidos durante la comida, y recién puede beber treinta minutos después. Verá reducida la ingesta de almidones, deberá beber solo bebidas con cero calorías, y evitar grasas y azúcares. La comida elegida debe contar con alto contenido proteínico, y el paciente deberá ingerir suplementos de hierro y calcio, ya que el calcio no se absorbe bien luego del procedimiento, y al haber importantes pérdidas de sangre, se debe tomar hierro para evitar un estado anémico. La recomendacón que se les da a las mujeres, es que deben tener en cuenta que la cirugía puede resolver problemas de fertilidad en pacientes de riesgo, pero que no pueden quedar embarazadas hasta que el peso sea estable, se recomienda que quede embarazada hasta 18 meses después de la cirugía.
Cirugía gástrica
Puede que te interese:
Sé el primero en Comentar Tu email no será visible para nadie.