El buen carácter es una poderosa fuerza interior; es como una maravillosa flor que expande su fragancia sin límite. Alguien con cualidades y buen carácter posee una potente personalidad.
La personalidad es el medio por el cual se expresa tu Ser Eterno, pero también a través de la personalidad pueden expresarse tus rasgos sombríos, conocidos como contravalores. Lo que otros persiben de nosotros es nuestra personalidad, si tu personalidad es débil y expresa temor, egoísmo, eres tacaño y hieres los sentimientos de los demás, los otros sentirán el impulso de alejarse de tí; en cambio, si tu personalidad refleja seguridad, alegría, eres amable, veraz, generoso y tolerante, se verám atraídos hacia tí.
Si la personalidad es gris, parda o sin color, entonces estaremos expresando las cualidades de la vida de manera limitada y estrecha. Pero si está llena de color, de magnetismo y del poder del Ser, estaremos expresando de manera llena y completa las infinitas cualidades de la vida creadora.
Un hombre puede ser un artista habilidoso, un músico notable, un hábil poera o un gran artesano, pero si no tiene buena personalidad, no alcanzará una buena posición en la vida.
La buena noticia es que puedes desarrollar una personalidad radiante, y todos los elementos que necesitas están ya dentro de tí.
El amor por los demás, el aprecio a la vida, la valoración de ti mismo, se expresan por medio de tus ojos, a través de tu voz y de tus acciones. El entusiasmo y el positivismo se manifiestan con la calma y una sonrisa amable. La bondad y el respeto se revelan en un apretón de manos. Activar y expresar las cualidades es el mejor método para el desarrollo de una personalidad triunfadora.