La energía no se crea ni se destruye, se transforma.

La energía no se crea ni se destruye, se transforma.

Una lamparita, un motor, una heladera, una fabrica, el aire acondicionado, un reloj, el portón automático del garaje, la cafetera, la iluminación del hogar, todo lo que usamos necesita de ese elemento vital, la energía y ¿de dónde sale la energía?

El Sol es la fuente principal de energía que desde hace millones de años se ofrece en generosa presencia  en nuestro planeta. El petróleo es la prueba de la acumulación de su energía. Pero la naturaleza nos ofrece otras formas de energía. La radiación solar actual, los vientos, la biomasa en forma de volumen vegetal, todo ello se nos presenta como energía útil para usos modernos. Estas fuentes antiguas, usadas en forma nueva, presentan una alternativa para poder solucionar el desafío moderno del abastecimiento.

Es probable que solo con energías renovables no se solucione el desafío de cubrir la necesidad energética, pero sin duda presenta el potencial de cubrir necesidades familiares e industriales desde un nuevo paradigma. El cuidado del ambiente y la toma de conciencia de las limitaciones que existen sobre el uso (y abuso) de los recursos naturales, creando un desafío a nivel humano. Las nuevas construcciones, las familias y las prácticas cotidianas que consideran el ahorro, como la domotica, tendrán una gran ventaja para mantener un nivel de vida saludable y sostenible.

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