27-3-08.
Eutanasia. ¿Por qué los gobiernos (la minúscula no es falta de ortografía) de los Estados de este mundo nos obligan a tirarnos a la vía del tren, o desde la azotea de un rascacielos o a pegarnos un tiro con una arma ilegal?. ¿Por qué nos impiden el ejercicio de nuestro legítimo derecho a suprimirnos de este mundo?. Estos días es noticia, según la prensa (lo que no implica necesariamente la calificación anterior) que una señora francesa que deseaba su propia muerte ha tenido que consumir barbitúricos de forma ilegal para cumplir su voluntad. Se abre la persecución del “delincuente suministrador” de medicinas mortales. Para mí es una caza denigrante. Cada persona, cada ser humano, es dueño de su destino. Respeto a quien piensa lo contrario y cree en un dios omnipotente que gobierna su voluntad. Pero yo no comparto esa creencia ni muchas otras personas que viven en este mundo. Por lo tanto, que respeten también mi/nuestro derecho a decidir sobre el camino que deben seguir nuestras vidas. Y si cualquiera puede ser legalmente abogado, médico o mecánico también debe ser capaz de determinar el día en que desee morir. La hipocresía gobernante se encontrará dentro de pocos años con un grave dilema: viviremos muchos años, pero será necesario suprimir a muchos para que puedan sobrevivir los pocos (o muchos) que nazcan.
A Curuxa